nama om visnu padaya krsna-presthaya
bhutale
srimate gunagrahi das goswami swamin iti namine
srimate gunagrahi das goswami swamin iti namine
nama om visnu padaya krsna-presthaya bhutale
srimate bhaktivedanta swamin iti namine
namaste sarasvate deve gaura-vani-pracarine
nirvisesa sunyavadi-pascatya-desa-tarine
Querido
Gunagrahi Maharaj:
A pesar de no poseer cualificación alguna, a
pesar de mi envidia, de mi lujuria y a pesar de mi incompetencia fui otra vez
advertido, gracias a la misericordia de los devotos serios del Señor, que con
la ocasión de su Viasa Puja podía escribir una ofrenda.
Llego de la mano de los devotos de la
comunidad de Glew no por contribuir con el servicio que ellos llevan adelante
sino que en la mayoría de los casos soy una oposición o me alejo para no serlo.
Llegado el caso me dirijo a usted con la
necesidad de agradecerle por estar siempre presente en mi comunidad que lo ve a
usted como a un espejo en el cual se reflejan todos los acharyas anteriores, a
Srila Prabhupada y nuestro Señor
Krishna.
Fui siempre un fiel sirviente de la energía
material que me tuvo entretenido con asuntos banales sin fuerza y sin coraje
para intentar hacer un cambio esencial.
Por eso primero me mandaste el SASTRA con el
cual me llene de orgullo por creerme el poseedor de un conocimiento
confidencial único solo para algunos elegidos.
Luego fui en busca de esa comunidad que me
merecía como su “benefactor” pero me encontré con el SADU que me enseño con
humildad y compasión y me presento ante
el GURU.
Le pido a Krishna por una pequeña fracción de
esas realizaciones, de esa humildad, para
poder ser un buen aprendiz.
Ya que a pesar de tener todas esas
facilidades, todas esas herramientas, sigo siendo poco funcional, aunque mi deseo es ser suyo siempre en el servicio a
Srila Prabhupada.
Ruego humildemente por su misericordia.
Atentamente,
Bhakta Ariel